Recorriendo España…Toledo*

Llegamos a Toledo el 7 de diciembre de 2019. Viajamos hasta allí desde Madrid en guagua, el viaje se hizo corto, ya que solo duró a penas una hora. Llegamos por la mañana para aprovechar la escapada, pues solo íbamos a pasar el día.

Escapada a Toledo

Dentro de la guagua se estaba a gusto por la calefacción que tenía, pero al bajarnos menudo frío hacía, madre mía. Y además de frío, había una neblina super intensa. De hecho, según íbamos de camino en la guagua nos fuimos adentrando por esa espesa niebla, como si circulásemos por Mordor. Y al bajarnos en Toledo esa niebla permanecía. A penas veías a quien tenías delante a un metro de distancia.

Estoy congelada de frío y no se ve na’

Así que al principio, más que haciendo turismo parecía que estábamos en el escenario de una misteriosa película de terror, y que en cualquier momento podía aparecerse alguien detrás de las tinieblas. Es verdad que para sacar fotos no ayudaba mucho, pero he de admitir que en una ciudad patrimonial como esta, la niebla le aportaba un plus místico e interesante.

Halo misterioso de Toledo

Accedimos a la ciudad por la ‘Puerta Nueva de Bisagra’, y ya esto prometía. Parecía que nos habíamos transportado a otra época. Sus edificios antiguos, callejones, puentes, y arcos de entrada a cada parte de la ciudad.

Puerta Nueva de Bisagra
Estrechas callejuelas

Después de dar unos cuantos pasos nos encontramos con muchas tiendas de espadas artesanales. Entramos a varias de ellas porque nos flipaba la variedad y calidad de las mismas. Había de todos los tamaños, pesos y diseños. También tenían armaduras y todo tipo de accesorios de la época. Mirábamos todo con la boca abierta y no pudimos resistirnos a llevarnos una espada artesanal, eso sí, de un tamaño que cupiese en la mochila. No era plan de volver a Madrid a lo Capitán Alatriste, empuñando una espada (jaja).

Espadas toledanas
Armadura toledana

Atravesamos su particular ‘Puerta del Sol’, que nada tiene que ver con la de Madrid. Esta es una puerta medieval que da entrada mientras vas ascendiendo por su casco histórico. También paseamos por la Plaza de Zocodover donde comimos nuestro segundo desayuno – a lo Hobbit -.

Puerta del Sol y la niebla que no falte

Encontramos figuras representativas del ingenioso hidalgo caballero Don Quijote de La Mancha y su fiel escudero Sancho Panza, y no podía ser de otra manera porque aquellas eran tierras manchegas y la esencia de su legado novelístico allí se hallaba.

‘Hola Donqui’

Ya por la tarde, almorzamos en un restaurante de comida ecológica casera que encontramos de casualidad, y ‘de postre’ visitamos el Museo de la Inquisición. Sé que no parece una buena combinación leído así todo junto. Ver algo tan aterrador y despiadado después de un rico manjar, pero todo depende de como se mire. Si lo miras desde un punto de vista meramente histórico y sabiendo que todo aquello quedó ya muy lejos, puede resultar interesante y de paso recordarme una de las razones por las que no creo en la Iglesia Católica. Además, te das cuenta de lo mucho que ha cambiado la sociedad en forma, aunque en esencia sigamos siendo iguales. El ‘qué dirán’; unos que usan mal su poder y quienes lo sufren; vidas sacrificadas por causas injustas; el machismo, etc, siguen presentes.

Museo de la Inquisición

Vimos desde fuera la Catedral de Toledo y nos encantó el grupo escultórico que representa la Última Cena, en la parte superior de la puerta central de la fachada principal. Era como ver el cuadro en 3D. Parecía que estaban allí, sentados ante nosotras.

Grupo escultórico de la Última Cena

Después, ya al atardecer, caminamos cruzando el Puente de San Martín, que atraviesa el Río Tajo; y llegamos hasta el Mirador del Valle. Desde aquí las vistas son impresionantes, siempre he dicho que desde lo alto todo se ve mejor. Se veía el Alcázar de Toledo en lo alto de la colina; la silueta de la Catedral, y en la zona más baja, el Río Tajo bordeando la preciosa ciudad de Toledo. Todo un espectáculo de vista panorámica mientras caía el sol, ahora ya, sin niebla al fin.

Vistas desde el Mirador del Valle
Alcazaba y ciudad de Toledo

Ciudad de las tres culturas donde convivieron pacíficamente durante siglos musulmanes, cristianos y judíos. Tierras manchegas, que recuerdan a Don Quijote. Postal medieval, que te transporta a tiempos pretéritos; Toledo.

Preciosa Toledo

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